Servicios de localización

Todos somos conscientes y estamos siendo testigos de los grandes avances que se están dando en las tecnologías. Muchas empresas quieren hacer uso de estos avances tecnológicos para internacionalizar sus productos. Para ello, buscan servicios de traducción con el objetivo de poder traducir sus productos/servicios y conseguir un éxito rotundo en países extranjeros. Sin embargo, lo que desconocen es que para conseguir este objetivo, ya no es suficiente traducir, sino LOCALIZAR. Pero, ¿en qué consiste realmente la localización?

Leer más «Servicios de localización»

¿Cómo reconocer a un buen traductor?

Los traductores son gente modesta y reconocen que para alcanzar unos estándares de calidad hacen falta años de experiencia y especialización que los conviertan en la persona indicada para el trabajo. Esto no quita que las necesidades de conseguir clientes nos obliguen en ocasionas a embellecer nuestras capacidades para ofrecer servicios adicionales que no dominamos perfectamente, como cualquier otra empresa con sus productos.

Leer más «¿Cómo reconocer a un buen traductor?»

Malas traducciones

Todos sabemos la tarea que desempeña un traductor: trasladar el significado de un texto de un idioma a otro. Pero, ¿qué hay detrás de una buena traducción? Detrás de cada traducción hay un trabajo que nadie puede imaginar: documentación, elaboración de glosarios, búsqueda de la terminología específica, traducir y REVISIÓN. Sí, revisar las traducciones es fundamental para que una traducción sea un éxito. Si no sabes por qué, sigue leyendo…

Leer más «Malas traducciones»

Anglicismos… ¿dónde está el límite?

Siempre me hizo gracia al aprender nuevos idiomas (tampoco es que hable tantos), cuando una cultura decidía tomar prestado un término del inglés para definir algo en su propio idioma, pero se trataba de las cosas más básicas. Los casos más llamativos y curiosos, que yo conozco al menos, son el de week end en francés o el de privacy en italiano. Como si esas dos cosas no hubieran existido con anterioridad a la introducción del vocablo inglés. Porque de eso se trata, o al menos debería tratarse: de un préstamo para bautizar una cosa para la que carecíamos de término en nuestro idioma.

Leer más «Anglicismos… ¿dónde está el límite?»